Zelig puede ser la obra maestra del señor Allen por encima de Manhattan y Annie Hall. Llevaba tiempo intentando buscarle una percha para comentar algo de ella en el blog y la acabo de encontrar en Encontrarás al hombre de tus sueños.
Voy a hablar de estas dos cintas por contraposición. La última me parece una vuelta de tuerca a todos los temas que el director newyorkino ha tocado durante su carrera. El problema de tocar siempre de lo mismo es que se pierde frescura, gracia y el espectador sabe lo que va a encontrarse: lios de pareja, culebrones entre una clase alta aburrida de que Allen le ponga diálogos agotados en su boca. Lo mejor es Banderas, no por talento, si no porque ya era hora de que alguien le pillase para hacer algo interesante, que pena que haya sido esta y no Match Point.
Luego está Zelig. La cinta trata sobre un hombre tan asustado por la vida que se camufla constantemente para pasar desapercibido. Contiene todas las claves del cine de Woody pero desde un punto de vista nuevo. El film viene a ser un falso documental con momentos comicos y tristes pero con una premisa detrás que cumple a la perfección: Sólo el amor consigue que las personas se muestren tal y como son, ahí es nada.
Este falso documental es del año 83 y pilló a Woody en muy buena forma, después de los gloriosos setenta cuando todavía le quedaba mucho cine por dar... Balas sobre broadway, Misterioso asesinato en Manhattan, Hanna (no sé si esta es anterior a Zelig).
Lo que quiero decir es que a día de hoy este pequeño Groucho intenta renovar su cine dando paseos por Europa cuando en realidad ya experimentó hace unos treinta años. Contar lo mismo, mil y una veces contado, sólo tiene sentido si se profundiza sobre ello y a este dramaturgo parecen haberselé agotado las ideas. Serí bueno revisar sus grandes obras y una vez más, guardar a los ídolos en formol.
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lunes, 20 de diciembre de 2010
domingo, 12 de diciembre de 2010
Listas, listas y más listas
Listas, listas y más listas. En los últimos años se ha puesto de manifiesto la necesidad que tiene la gente de guiarse dentro del mundo de la cultura. El boom de los tuentis y los medios online nos ha dejado un poco descolocados o en pelotas, y lo que es peor, sin tiempo para relajarnos y disfrutar. Un buen ejemplo dentro del cine es el libro las 1001 películas que hay que ver antes de morir.
He echado un vistazo a la lista y la mayoría son referencias bastante conocidas. Me parece rara la necesidad de convertir en un conocimiento enciclopédico, algo tan maravilloso como una película. El séptimo arte es precisamente un arte porque lo sugerido no se puede coger con las manos, ni se puede medir, como mucho se hace una lista para los no iniciados, que es lo que viene a ser este libro. Los autores y la editorial saben que estas cosas venden mucho en una sociedad ahogada por los podcasts y las reproducciones en youtube. En definitiva, se trata de una buena forma de empezar, pero dos reseñas y un cúmulo de directores y actores, no ayudan tanto, ni de lejos, como una filmoteca en condiciones.
Creo que para aprender algo es necesario meterse dentro de ello, saborearlo y crecer a medida que te introduces dentro de ese mundo. Para mí ha sido tan imprescindible Regreso al Futuro, como el Fuego Fatuo, pero sin embargo llegaron en momentos diferentes de mi vida. Sin la primera, seguramente no habría conocido la segunda pero la profundidad de la obra de Malle es mayor a la de Zemeckis.
Mi forma de llegar a cintas desconocidas vienen de las recomendaciones de mis amigos y de foros, páginas, bibliotecas, hemerotecas y cosas así. Cuando el interés es propio y no viene archivado, la intuición acaba por convertirse en la mejor guía.
Esta manera de secuenciar y de lobotomizar el conocmiento me fastidia, más que nada porque un tipo ha decidido que una peli es más importante que otra y ha aprovechado para vender su lista como un producto. Es distinto cuando el "andoba en cuestión" es tu amigo y yo recibo las recomendaciones con cierto interés. Es lo que me acaba pasando con los críticos, siempre se ponen por encima de la cinta o de lo que comentan, en definitiva, un poco como hago yo con este blog.
He echado un vistazo a la lista y la mayoría son referencias bastante conocidas. Me parece rara la necesidad de convertir en un conocimiento enciclopédico, algo tan maravilloso como una película. El séptimo arte es precisamente un arte porque lo sugerido no se puede coger con las manos, ni se puede medir, como mucho se hace una lista para los no iniciados, que es lo que viene a ser este libro. Los autores y la editorial saben que estas cosas venden mucho en una sociedad ahogada por los podcasts y las reproducciones en youtube. En definitiva, se trata de una buena forma de empezar, pero dos reseñas y un cúmulo de directores y actores, no ayudan tanto, ni de lejos, como una filmoteca en condiciones.
Creo que para aprender algo es necesario meterse dentro de ello, saborearlo y crecer a medida que te introduces dentro de ese mundo. Para mí ha sido tan imprescindible Regreso al Futuro, como el Fuego Fatuo, pero sin embargo llegaron en momentos diferentes de mi vida. Sin la primera, seguramente no habría conocido la segunda pero la profundidad de la obra de Malle es mayor a la de Zemeckis.
Mi forma de llegar a cintas desconocidas vienen de las recomendaciones de mis amigos y de foros, páginas, bibliotecas, hemerotecas y cosas así. Cuando el interés es propio y no viene archivado, la intuición acaba por convertirse en la mejor guía.
Esta manera de secuenciar y de lobotomizar el conocmiento me fastidia, más que nada porque un tipo ha decidido que una peli es más importante que otra y ha aprovechado para vender su lista como un producto. Es distinto cuando el "andoba en cuestión" es tu amigo y yo recibo las recomendaciones con cierto interés. Es lo que me acaba pasando con los críticos, siempre se ponen por encima de la cinta o de lo que comentan, en definitiva, un poco como hago yo con este blog.
Las reliquias de la muerte
Puede que sea la fiebre alta, o los sobacos sudados de tanto dar vueltas en la cama pero hoy voy a defender la saga de Harry Potter. Me gustan Harry, Ron y Hermionne, sobre todo me gusta Hermionne, pero esa es otra historia.
Cada año, en mayo o en noviembre, espero con bastante entusiasmo otra nueva cinta de los tres amigos magos, una de ellos es maggle, que más o menos quiere decir humano, sin poderes heredados. Aunque las primeras películas no me gustaban, la primera y la segunda me parecen insoportables, algo cambio con la tercera, con todos esos viajes temporales y futuros por decidir. A partir de entonces, con cada nueva entrega me iba al cine deseando pasar un buen rato en un par de horas. Los directores de la cinta y la propia Rowling no pretenden nada más, por eso me gustan tanto. (Me he leído tres de los siete libros, no está mal).
Me parece que son películas que han sabido coger su propia personalidad y estilo. Empezaron casi a la vez que la saga de los anillos y nunca han pretendido ponerse a su nivel. Quizá estas sean algo más infantiles pero el caso es que funcionan. Han tenido el honor de hacer algo que sólo ha conseguido Pixar, entretener a los niños sin aburrir a los adultos.
Con mejor o peor fortuna, la tercera y la quinta parte me gustan mucho y aunque, curiosamente, la más floja es Harry Potter siete parte 1, estas cintas siempre se dejan ver. En fin, que la última también me ha entretenido a pesar de que no les ha quedado muy redonda. Muchas lagunas en el guión, acciones sin justificar y escenas demasiado parecidas a las del Señor de los Anillos. Hay que romper un par de lanzas en favor de Las Reliquias de la muerte. La primera de ellas es la historia de la parca y los tres hermanos. Aquí la J. Rowling y el director se han currado un cuento clásico muy bonito, apoyado por potentes imágenes. Un buen contador de historias habría empezado por aquí. La segunda es el protagonismo que adquiere Ron Y hermionne, demasiado secundarios en las últimas entregas.
A pesar de ser una peli que ves porque te has tragado toda la saga anterior, me lo he pasado como un enano una vez más con estos tres tipos y estoy deseando ver la última de la saga. Por cierto, Emma Watson, la actriz que interpreta a Hermionne, está buenísima y ya tiene 20 años!! ¡Bien, estamos todos abrazándonos!
domingo, 14 de noviembre de 2010
Actores con pinta de actor
Lo que viene a continuación no es una reflexión cinematográfica si no un óleo sobre el oficio del actor en general. Con esto quiero decir que podéis seguir mirando el marca otro rato más. El método creado por Stanislavsky y perfeccionado por los americanos (adler, strasberg y cia) genera actitudes que llaman la atención.
Hay actores, como Brando, tan preocupados de si mismos que sólo les interesa una conversación si trata sobre su persona y los hay tan introvertidos que ni siquieran hablan de su vida personal. Este segundo caso es el de Leonardo Di Caprio.
Supongo que todo esto tiene que ver con el método. Tanto trabajo introspectivo y tanto mareo interno te tiene que dejar algo jodido. Por eso me gusta Di Caprio y su forma de capear la marea sacando temas adyacentes en todas las entrevistas. No quiere hablar de sí mismo y se pone a defender el medioambiente, pasa de contar cómo le pegaban en el colegio o que su madre era una hippie de aupa.
El peligro del oficio del actor es que si no lo cuidas, todo el mundo se puede enterar de tus intimidades y encima te puede acabar gustando. Qué se lo pregunten a Al Pacino y la vieja que le daba cobijo a cambio de favores sexuales. Hasta yo lo sé que vivo en Hortaleza.
Me gusta más la actitud del bueno de Leo aunque esté lejos del talento del grandísimo Brando. Sin embargo, a veces me pregunto si le puede valer la pena a un actor escarvar tanto sobre sí mismo, digo yo que se harán curas psiquiátricas... Eso sí, daría la vida por ser Humprey Bogart. Supongo que no hay droga comparable a la del aplauso de un escenario, pero es una droga.
Hay actores, como Brando, tan preocupados de si mismos que sólo les interesa una conversación si trata sobre su persona y los hay tan introvertidos que ni siquieran hablan de su vida personal. Este segundo caso es el de Leonardo Di Caprio.
Supongo que todo esto tiene que ver con el método. Tanto trabajo introspectivo y tanto mareo interno te tiene que dejar algo jodido. Por eso me gusta Di Caprio y su forma de capear la marea sacando temas adyacentes en todas las entrevistas. No quiere hablar de sí mismo y se pone a defender el medioambiente, pasa de contar cómo le pegaban en el colegio o que su madre era una hippie de aupa.
El peligro del oficio del actor es que si no lo cuidas, todo el mundo se puede enterar de tus intimidades y encima te puede acabar gustando. Qué se lo pregunten a Al Pacino y la vieja que le daba cobijo a cambio de favores sexuales. Hasta yo lo sé que vivo en Hortaleza.
Me gusta más la actitud del bueno de Leo aunque esté lejos del talento del grandísimo Brando. Sin embargo, a veces me pregunto si le puede valer la pena a un actor escarvar tanto sobre sí mismo, digo yo que se harán curas psiquiátricas... Eso sí, daría la vida por ser Humprey Bogart. Supongo que no hay droga comparable a la del aplauso de un escenario, pero es una droga.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
domingo, 7 de noviembre de 2010
Regresar a dónde… Regresar al Futuro
Se pelean, se gritan y están sobreactuados… Da igual que estén solos en el aparcamiento de un centro comercial a la 1:00 de la mañana o en un instituto lleno de gente. Cada vez que hablan las paredes hacen eco pero son la mejor pareja de cómicos que ha dado el cine en los últimos 25 años. Hablo de Doc y Marty, hablo de Regreso al Futuro.
El octubre pasado se cumplió un cuarto de siglo de su estreno, y como Doc en la película me veo obligado a decir… Dios mío, tanto tiempo ha pasado… A pesar de estar llenita de inserciones, un día lo explico, la cinta es una de las pelis generacionales de los ochenta y hoy es todo un clásico… ¿quién no ha soñado alguna vez sentado en la taza del váter con montarse en el delorian?
Su grandeza ha ido creciendo a lo largo del tiempo, Marty McFly sigue siendo gracioso y el doctor Emett Brown está a la altura de Einstein en cuanto a genialidad y de Jerry Lewis en lo que a locura se refiere… Todavía tienen duende.
Los viajes temporales, los propios padres en modo adolescente o el viejo oeste la convierten en una cinta distinta. Todos ellos forman parte de los sueños globales que la gente tenía a finales del siglo XX y me temo que si algún film nuevo se atreve a viajar en el tiempo, aparecerán los facebook y los grupos musicales de adolescentes raperos… Que se los queden. Viva el aeropatin y Buffor tanen, Tiburón 19 y Goldie Wilson tercero.
… que putada lo de Michael J. Fox
jueves, 4 de noviembre de 2010
La R que le falta al blog!!
Ouch!! Me lo dijeron los tormonautas al poco de hacerlo pero después de tantas entradas ya no me puedo poner fino... A mi Blog le falta una R en su dirección, así que lo que debía ser un homenaje a esa gran película protagonizada por Orson Welles y Joseph Cotten ha quedado como una cutreza propia de unas manos nerviosas detrás del teclado!! Lo siento amantes del séptimo arte jijiji
Un abrazo a todos y gracias por leerme!
Un abrazo a todos y gracias por leerme!
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