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lunes, 20 de diciembre de 2010

Zelig era el hombre de tus sueños

Zelig puede ser la obra maestra del señor Allen por encima de Manhattan y Annie Hall. Llevaba tiempo intentando buscarle una percha para comentar algo de ella en el blog y la acabo de encontrar en Encontrarás al hombre de tus sueños.

Voy a hablar de estas dos cintas por contraposición. La última me parece una vuelta de tuerca a todos los temas que el director newyorkino ha tocado durante su carrera. El problema de tocar siempre de lo mismo es que se pierde frescura, gracia y el espectador sabe lo que va a encontrarse: lios de pareja, culebrones entre una clase alta aburrida de que Allen le ponga diálogos agotados en su boca. Lo mejor es Banderas, no por talento, si no porque ya era hora de que alguien le pillase para hacer algo interesante, que pena que haya sido esta y no Match Point.
Luego está Zelig. La cinta  trata sobre un hombre tan asustado por la vida que se camufla constantemente para pasar desapercibido. Contiene todas las claves del cine de Woody pero desde un punto de vista nuevo. El film viene a ser un falso documental con momentos comicos y tristes pero con una premisa detrás que cumple a la perfección: Sólo el amor consigue que las personas se muestren tal y como son, ahí es nada.
Este falso documental es del año 83 y pilló a Woody en muy buena forma, después de los gloriosos setenta cuando todavía le quedaba mucho cine por dar... Balas sobre broadway, Misterioso asesinato en Manhattan, Hanna (no sé si esta es anterior a Zelig).
Lo que quiero decir es que a día de hoy este pequeño Groucho intenta renovar su cine dando paseos por Europa cuando en realidad ya experimentó hace unos treinta años. Contar lo mismo, mil y una veces contado, sólo tiene sentido si se profundiza sobre ello y a este dramaturgo parecen haberselé agotado las ideas. Serí bueno revisar sus grandes obras y una vez más, guardar a los ídolos en formol.